sábado, 18 de abril de 2020

La vida en pausa


Es una frase que oigo mucho estos días: “la vida en pausa”. La gente dice que esto del Coronavirus, de estar encerrados en casa, de que los niños no puedan ir al cole, de que no podemos relacionarnos como antes… nos tiene “la vida en pausa”.

Yo he estado reflexionando sobre esa idea estos días y me he dado cuenta de que no. La vida, nuestra vida, no está en pausa. El reloj no se va a detener porque no podamos salir de casa. La Tierra sigue girando, seguimos quitando hojas del calendario… eso no va a detenerse. La vida sigue. Y como sigue, mejor será que vivamos lo mejor que podamos el tiempo que dure esta situación. Porque, aunque no sea la vida ideal ni la más idónea, es nuestra vida, al fin y al cabo, es nuestro tiempo, nuestra época, y por ponernos tristes o por resistirnos no vamos a “recuperar” el tiempo que estemos encerrados y coartados.
Como la vida no está en pausa, ni se puede pausar (porque no somos Piper en Embrujadas) aprovechémosla. Aprovechemos el encierro para leer, estudiar, explotar algún talento que teníamos abandonado, o descubrir uno que desconocíamos, ordenar, meditar y hacer todo eso para lo que antes no teníamos “tiempo”.
Es verdad que no es fácil, que sentimos que estamos desperdiciando el tiempo de esta forma, pero por sentirte así no vas a cambiar la situación, ni el hecho de que es lo que toca. Lo único que vas a lograr es vivir este tiempo amargad@, por si no era ya suficientemente difícil la situación.
Así que, ¡vive!, vive como puedas, porque la vida es una y el tiempo no se para por el Covid-19.

Gracias a M. por sugerirme el tema 😊

miércoles, 5 de junio de 2019

De ti ya no se acuerdan

Pobre idiota si creías
Que de verdad te lo decía
Pobre idiota de ti, por creer
Que le habías causado sensación

Tú en nadie sensación causas
Solo amabilidad muestran
Pero cuando a su casa llegan
De ti no se acuerdan

Siempre te pasa lo mismo
Te ilusionas con rapidez...
¿Acaso no te das cuenta
que a ti nadie te va a querer?

A las pruebas me remito
A señalarlas me limito
Que sola hasta el infinito
Con ilusiones de tiempo finito

¿Cómo pudiste pensar
que le podías gustar?
¿Cómo pudiste creer
que te podría querer?

Tú en nadie sensación causas
Sólo amabilidad muestran
Pero cuando a su casa llegan
De ti...

De ti ya no se acuerdan.

miércoles, 16 de enero de 2019

La magia existe

Siempre me he preguntado cómo es posible que por un cable viaje toda la información, los datos, las fuentes que Internet posee, hasta llegar a nuestras casas. De la misma forma que lo que escribo llega a ustedes para que lo podáis leer.

¿Cómo de las ondas surge la radio o de una antena la televisión? ¿Qué son las ondas, Internet, la luz o la energía? ¿Alguno las ha visto?

Seguro que los expertos en la materia me llamarán, como mínimo, paleta y me darán una explicación lógica. Pero os pido que sólo por un segundo os alejéis de "la teoría" y contempléis la maravilla que supone que a través de algo tan pequeño como es un cable viaje algo invisible que transporta innumerable información. ¡Eso es extraordinario!

miércoles, 2 de enero de 2019

Vida en otros planetas

Perdonad por los días que llevo sin escribir... He tenido lo que se llama, una "pérdida de la inspiración": las musas me han abandonado. Pero hoy he pensado que, con musas o sin ellas, es miércoles y tengo que escribir.

Hoy quiero preguntaros: ustedes qué opinan,¿hay vida en otros planetas?
Primero que nada quiero empezar diciendo que sería muy egocéntrico por nuestra parte pensar que, en ese vasto universo que todavía no hemos acabado ni de medio explorar, el planeta Tierra sea el único donde haya vida. Sí hombre. ¿Qué nos creemos? ¿Los reyes del mambo? ¿Acaso no sería esa creencia un poco presuntuosa por nuestra parte? Nuestro egocentrismo roza niveles insospechados...

Por muy buenos que seamos en algo, siempre hay alguien igual o mejor que nosotros... lo mismo pasa con este tema, y con otros muchos más. Es ridículo pensar que estamos solos, que no hay "nadie más" "ahí fuera".
Que no hayamos encontrado- AÚN- vida en otros planetas, no quiere decir que no la  haya. Sé que la ciencia se basa en lo que puede demostrar, y que como hasta ahora no ha encontrado sino cuerpos estelares inhabitables y ninguna señal, ha llegado a la conclusión de que ahí fuera no hay "nada más". 
Pero en este caso no es necesario siquiera aplicar la fe, allá la de cada uno, sólo la lógica y ésta me dice que SÍ hay vida en otros planetas... Además no sé quién fue el que pensó que "los otros" necesitan las mismas condiciones de vida que nosotros para subsistir; que nosotros necesitemos de unos cómodos entre -10º y 40º (aprox.), una atmósfera, agua potable, sol, etc, etc... no quiere decir que "los otros" no hayan desarrollado un cuerpo y un cerebro más resistente o que resista en otras condiciones. Tenemos que dejar de tomar siempre nuestro modelo como patrón para buscar cosas distintas

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Miedo al amor


No sé si a alguien más le pasa; si es normal tenerle miedo al amor.

Infidelidades, la dificultades de la convivencia, el perder la libertad, pero sobre todo la violencia machista, hacen que exista miedo al amor, miedo a las relaciones, a darle todo a una persona... a entregarse por completo.
Decidida a ahondar más en el tema, me puse a buscar en Internet, y este miedo tiene nombre. Se llama filofobia. La filofobia o el miedo a enamorarse es un trastorno social que hace que el individuo sienta estrés y ansiedad ante la posibilidad de una relación afectiva.

Hoy en día, tal y como están las cosas, entrar en una relación es como lanzarse de las alturas con los ojos cerrados confiando que abajo esperando habrá un colchon sobre el que amortiguar la caída, pero...¿y si no lo hay, y me estampo contra el suelo?
Creo que todos los que padecen filofobia, y probablemente yo me incluya, solo debemos esperar, esperar, esperar... esperar, que llegue alguien que elimine todos nuestros miedos, que desate todas nuestras cadenas... alguien en quien confiar.


jueves, 15 de noviembre de 2018

Afán posesorio

Amar no es poseer
Amarrar ni retener
Amar es liberar
Sin miedo a perder

Amar es preguntar
Antes de coger
Amar es soltar
Sabiendo que va a volver

Amar es no tener
Afán posesorio
Es no pretender
De ti un accesorio

El otro día hablando con una amiga, me hizo ella la siguiente pregunta en relación al tema sobre el que estábamos hablando: "¿Por qué este afán posesorio?" En las relaciones de pareja...

Yo puedo poseer por ejemplo un bolígrafo: el bolígrafo como ser inanimado y sin voluntad que es, está bajo mi total control: yo lo poseo. Si me da la gana ponerlo encima de la mesa, lo hago, si quiero prestarlo, lo hago...el boli va a hacer lo que yo quiera, que para eso es mio, y hasta que deje de escribir, lo será, y ese día lo tiraré a la basura.

Pero las parejas no son cosas, no se pueden poseer. Las relaciones humanas son mucho más complicadas; por mucho que te pongas a vivir en pareja o que incluso te cases, tu novio/novia, esposo/esposa, nunca va a ser tuy@. Ellos son de sí mismos. Como con el boli, yo no puedo decidir por mi pareja dónde se va a sentar, con quién se va a relacionar, o lo qué debe pensar, por ejemplo. Es que el boli no tiene capacidad de pensar, pero las personas sí. 

Esto es lo que mucha gente no entiende. Que sus parejas no son posesiones, y que si quieres a alguien de verdad no lo controlas porque quieres que sea feliz, y su felicidad pasa necesariamente por ser libre e independiente. No llamo libertad e independencia a que te falte completamente el respeto y a que se pase el compromiso que tenéis por el arco del triunfo. Eso no... Ese es otro tema... Yo hablo aquí de que tu pareja, por serlo, no pasa a ser algo tuyo. Me explico. Últimamente estoy notando en los adolescentes que me cuentan "tengo novio/a" de la misma forma que me comentan que se compraron unos tenis Nike. La pareja, como los tenis, es un artículo de moda, un accesorio, algo que se tiene que tener para ser guay. Eso es muy peligroso. Las personas NO se poseen. Las personas no son cosas.
Hasta donde yo sé, y sé poco, una relación es una unión de dos personas que se quieren, se llevan bien y se complementan juntos, pero no por eso dejan de ser ellos mismos. Además, a mí no me interesa que me ame un muñeco sin voluntad que vive, respira y piensa a través de mi; quiero a una persona que, aún siendo libre para elegir otras cosas decida permanecer conmigo, porque así lo desea, y no porque como el boli, se sienta obligado a hacerlo.
En la foto Céline Dion y René Angelil

miércoles, 7 de noviembre de 2018

MIS PEQUEÑAS MANÍAS

Todo el mundo tiene manías, pequeñas o grandes, estúpidas y sin importancia algunas, pero todas configuran nuestra forma de ser...
En cuanto a este tema, he notado que muchas veces no consideramos que algo que hacemos siempre, por costumbre o comodidad (manía al fin y al cabo) sea realmente una manía hasta que nos damos cuenta de que las demás personas no comparten "nuestra manía".
Yo he aprendido a no rechazar las mías porque al fin y al cabo son parte de mí y recomiendo que, siempre y cuando no limiten tu vida ni supongan un problema para ti o los demás, las aceptes.
Aquí hago una lista de las mías, cosa que me ha costado bastante, porque REPITO uno mismo no considera que lo que hace siempre sea una manía:
1. No soporto cuando mis uñas rozan el papel o la pared. Me resulta totalmente desagradable. 
2. Siempre que aparco el coche, compruebo repetidas veces que he cerrado los cristales, aunque sepa que están cerrados.
3. Si puedo evitarlo nunca entro sola en un ascensor.
4. No puedo dormir con calcetines; siempre me los acabo quitando mientras duermo.
5. Mientras conduzco suelo comprobar más de una vez que llevo las luces apagadas (si es de día) o si las llevo encendidas (si se requiere que lo estén).
6. No puedo llevar tacones si no son en botas o botines. De otra manera mis pies no lo resisten.
7. Cuando me gusta una canción "nueva" para mí, prácticamente no puedo parar de escucharla en bucle ni escuchar otra, hasta que la supero. Entonces pueden suceder dos cosas: o ya me aburro de ella para siempre, o pasa a mi zona de canciones favoritas junto con otras que tuvieron la misma suerte.
Seguro tengo alguna más, pero no me doy cuenta porque para mí es lo habitual...
¿Y tú? ¿Qué pequeñas (y estúpidas) manías tienes?