miércoles, 21 de marzo de 2018

Evitación (o como evitar lo inevitable)

Se evitan.
Si ella entra, él sale, y viceversa.
Finge odiar todo en él, aunque en realidad adore cada célula de su ser.
Él adora esa rebeldía que ella muestra sin miedo; él nunca se ha permitido ser rebelde.
A ella le revienta la normalidad fingida y la amabilidad con la que trata a todas las demás que no son ella.
Él odia no poder odiarla; y ella odia saber que se engaña a sí misma. Se engaña cada vez que se dice a sí misma que no lo quiere.
Ella odia darse cuenta de que, aunque no desee hacerlo, siempre está pendiente de él. Aborrece esa parte suya que lo hace inalcanzable y adora esa parte que él solo muestra en contadas ocasiones, cuando baja la guardia; aunque eso sólo dure un instante, y luego, se aleje aún más.

¡Que tontos son! ¿Acaso no saben que lo que ha de ser será?

miércoles, 14 de marzo de 2018

Gabriel es nombre de Ángel


Quería hacer un poema
para el amigo de Ariel,
el ángel Gabriel.

Pero no encuentro palabras,
desborda el sentimiento
para expresar lo que siento.

No riman las letras
ni responde mi ingenio,
pues tu muerte no entiendo

¿Cómo puede una mujer,
a un pez inocente
matar violentamente?

Imagino un mar
hecho un cielo
y un pez nadar,

libremente volar
reír, saltar,
soñar, amar.

Imagino un pescaíto
mitad pez, mitad ángel,
mitad niñito

que hace en ese mar
lo que aquí no pudo
ni llegar a soñar.



DEP Gabriel (pescaíto)









jueves, 8 de marzo de 2018

"Ansiedad"

Sentada en la silla de un aeropuerto. Solitaria contempla el pasar de la gente. El bullicio es abrumador, el calor sofocante, el ruido insoportable.

Su presencia parece no notarla nadie. Parece no pertenecer a este mundo, cual llave que no pertenece a ninguna puerta, que no encaja en ninguna cerradura.

Percibe el ajetreo y la ansiedad de la gente que pasa; mezclándose con su propia ansiedad y rapidez. Su cabeza da vueltas y lo único que desea es regresar al calor del hogar, a la soledad de su cuarto, a la protección de su mundo interior donde no hay más pensamientos y ruidos que los suyos propios... los de su cabeza.


viernes, 2 de marzo de 2018

Los viajes en el tiempo

Existen los viajes en el tiempo, por lo menos hacia el pasado.


Cada vez que vemos una fotografía estamos viajando al pasado, a un instante capturado por una cámara, que ahora es un instante en la retina del que mira la foto.

Cada vez que leemos un libro que narra una historia basada en hechos reales, acaecida en otro tiempo, estamos viajando al pasado.

Cuando recordamos, estamos recordando lo que ya pasó.

Cuando investigamos a nuestros ancestros.

Cada vez que vemos un vídeo grabado, tenemos ante nuestros ojos algo del pasado.

Por eso no podemos decir que no se pueda viajar en el tiempo, por lo menos al pasado.

Si a los antiguos griegos, por ejemplo, les hubieran dicho que podrían capturar en una foto a color un instante en el tiempo, seguramente habrían dicho que eso no se puede hacer, y sin embargo hoy lo hacemos con la rapidez misma de quien saca una fotografía con su teléfono móvil y la comparte con sus contactos. Si eso era imposible antes, y ahora no lo es, ¿quién puede asegurar que un día no podremos también conquistar el futuro?




miércoles, 21 de febrero de 2018

LA ESPERANZA

No esperes mucho, así nada perderás. No confíes mucho, así nada temerás.
La clave está, siempre lo he dicho, en no ilusionarse.

Esperanza viene de espera; al que siempre espera, nunca nada le llega. Para dejar de esperar, algo debe llegar.

La esperanza está bien durante un tiempo, pero si pasado un tiempo largo nada resulta, la esperanza se vuelve enfermedad  y es mejor abandonarla.

Para casi todo el mundo la esperanza es algo positivo.
Para mí no.

Esperanza de que algo cambie,
de que las personas cambien,
de que las cosas mejoren...

Si las cosas, las personas o las situaciones no cambian, lo mejor es pasar de ellas. Nada de esperar. Nada de esperanzarse.
La esperanza, en mi opinión, es negativa.
Ata a las personas a situaciones eternas; las estanca, las ilusiona, las engaña.

La esperanza sólo debe ser recomendada en pequeñas dosis; su abuso produce sobredosis y nubla la visión.

Es mejor una desilusión a tiempo, que una esperanza engañosa. Cuando pienses en el verde esperanza reflexiona que al que siempre espera, nunca nada le llega.

Sé que esta es una opinión discutible, pero es la mía. Aunque respeto a los que creen que la esperanza es algo bueno. Yo tampoco digo que sea mala, pero en pequeña cantidad, y por poco tiempo, para que sea sana 😉

miércoles, 14 de febrero de 2018

El Collar de Caracoles

Hoy quiero hablar de un libro que acabé hace unos días. Voy a intentar hablar de él sin degollar la historia, porque me gustaría que esta entrada sirviera para que otros se animaran a leerlo.
"El Collar de Caracoles" es una historia de amor entre un gomero y una tinerfeña, ambientada entre Tenerife y La Gomera, sobretodo en ésta última. Al fondo, la erupción volcánica del Teide, que gracias a este libro, he aprendido que fue en 1909.
El autor, Felix Casanova de Ayala, nació en La Gomera, aunque tiene vínculos con muchos sitios, entre ellos La Palma.
Me parece interesante dar a conocer la obra de autores más cercanos y que son tan dignos y buenos escritores como los más internacionales o lejanos.
Lo que más me gustó de esta historia fue descubrir rasgos conocidos: el lenguaje canario, la comida típica, el deporte, las costumbres... y otros que ni siquiera conocía, como la ya mencionada erupción volcánica del Teide en 1909. Siempre me habría preguntado cómo serían las gentes que habitaban las Islas Canarias por aquellas fechas, desde luego mi imaginación ni se acercaba a la realidad.
¡Lo recomiendo!

miércoles, 7 de febrero de 2018

Encuentro

Se reencontró por casualidad con aquella mirada intensa, con aquellos ojos negros que lo escrutaban y lo miraban como si lo conocieran. Reconoció esos ojos porque, por lo visto, su subconsciente no los había olvidado. No recordaba haberlos guardado en su mente, pero lo había hecho...
Quizá la conociera de otra vida, de otro tiempo, de otro lugar...
Sintió esa sensación de atracción; un remolino, un huracán, el agua que corre sumisa hacia el desagüe.
¿Qué tan pequeña puede ser una ciudad para encontrar a una desconocida dos veces en el mismo sitio? ¿Qué tan grande como para que ese encuentro no se vuelva a producir; como para que él pierda la esperanza de volver a verla?